Ciertamente hinché y rogué tanto a la Santa Sara para estar ahí ese día, que no puedo sino dejar constancia de que lo hice, ojojojoj.
TARJA TURUNEN EN CHILE – 03 DE SEPTIEMBRE, 2008
Demonios. El día amaneció shúernublado y con ánimos de lluvia, cosa que en lo puntual no me preocupa. El problema es mi pelo y el frizz, ergo ya me vi en la fila del Caupo con mi afro asustando a la gente. Por suerte nada de eso ocurrió. Era miércoles, por lo tanto salía temprano y tuve tiempo para ir a la casa de la Ivana, dejar mis cositas y transformarme en una bitch del rock [?]. Quedamos con Dagaz en juntarnos a las 16:00 en la entrada del teatro. Como no toda la gente es tan puntual como yo y era de esperarse que este sujeto no estaría a la hora, compré chicles y esperé. Me dediqué a mirar a la gente (y de paso encontrar a un ser idéntico a Tuomas Holopainen, al cual le entregué mi amor imaginario durante todos los minutos imaginarios que gasté en contemplarle) y a fumar hasta que llegó -una cuestión lógica, por lo demás-.
Bueh, pasó el rato y reconocí a Colmillín sentado en un paradero junto a un amigo suyo. Gracias a la divina providencia estos señores tenían en su poder algo de coca-cola y algo de alcohol, con lo cual pude llenar el estanque y quedar a full para lo que se vendría después. A estas alturas de la tarde ya comenzaba a sentir maripositas en el estómago y todas aquellas sensaciones corporales que se le atribuyen a los nervios y la emoción. Luego del minuto de esparcimiento nos encontramos con Maron y Paulita y asdf, conversación hasta que a ellas las hicieron entrar -nosotros íbamos a morir a la cancha-. Media hora después, hicimos ingreso al Teatro (dale corte!).
De las cosas que ocurrieron antes de la entrada de la Diva al escenario y que no se me escaparán de la memoria:
- Hace años que quería ver a Six Magics en vivo, de hecho, recuerdo haber planeado una ida fallida a una tocata de la gente en cuestión en la sala SCD del Mall Pza. Vespucio en el año 2006. El punto es que el lunes, cuando compré la entrada para el ‘I Festival de Metal Sinfónico’ (wtf!? Tarja no es M.S. ni este concierto sería -hipotéticamente- el “primer festival”. Han habido miles de recitales anteriores a éste con bandas listadas en la categoría de symphonic metal, o por lo menos cercanas a ella) y vi en el flyer que esta banda actuaría como telonera, igual me emocioné un poquito…
- … pero cuánta sería mi decepción al notar que cambiaron al vocalista por un adefesio similar a un moai (y me importa un comino la solidaridad de género. Me aburrí y eso es lo que cuenta) y que, además, se dedicaron a tocar canciones de un disco que ni siquiera estaba en torrent para escuchar, puesto que sólo había salido hace una semana atrás. Mala onda. Estuvieron cerca de 1 hr. y 14 minutos tocando y mientras tanto yo me ahogaba. Cero jumbitos.
- Luego de salir ‘ovacionados’ por el público asistente, entró Húsar en escena. OMG, si no es por las dos bellezas con las que contaba esta banda, juro que me hubiese deshecho en pifias -aunque no sepa chiflar-. Eran doce o trece especímenes cantando y corriendo en el escenario simultáneamente, un crimen que de seguro Tobías Sammet y los cultores de la Ópera Metal no tardarían en condenar. La venden igual con el discursillo rojo-libertario, pero ni eso fue suficiente para calentar mis ánimos. No eran malos, pero yo quería ver a Tarja y ya eran las nueve y pico. Sus canciones eran eterrrrnas, por lo demás, así que todo el mundo soltó un suspiro de alivio cuando procedieron a retirarse. En eso, se alzó un telón blanco -más bien una sábana- que se encargó de mantener el suspenso mientras la Diva se preparaba…
… y se tardó una hora más, para salir recién a las 10:20 pm. A esas alturas de la noche yo estaba con ataque y mi celular sonaba estrepitosamente. En determinado momento no contuve más las ganas y contesté, proferí una sarta de insultos y opté por apagarlo.
- Sonaba un pianito y más de alguno echó tallas con la canción de cuna y esas cosas. De pronto se muestra la silueta de ella tras el telón y asdf, me fui a la chucha -literalmente-. Era “Boy and the Ghost”, una de las canciones más deprexcore del disco -y de la cual lo único que me sé es la parte del coro ‘despero, solitas, debilis, desolo’- y estaba tan shockeada que no atiné a hacer nada más que escuchar. Después de superar el bloqueo y gritarle mil veces a Kiko Loureiro que era una preciosidad (bueno, no con estas palabras, precisamente) me decidí a disfrutar el concierto y no grabar nada, puesto que para dichos efectos Dagaz también tenía cámara.
- Max Lilja estuvo espectacular y los años no pasan en vano. Ese viejo es como el vino. Mike Terrana en su jaula de plástico/cristal [?] se lució, al igual que Doug Wimbish (aunque debo reconocer que a este señor no lo había visto ni en pelea de lesbianas). La tecladista era un dulce y me enamoré perdidamente de ella, a pesar de que no recuerde su nombre y me dé paja buscarlo en Google. Y Kiko, bueno… no me extenderé en mayores detalles con respecto a su persona.
- Morí cinco veces, pero en sentido figurado -pese a que igual casi me desmayo en un par de ocasiones-. Una en la entrada, otra en Symphony of Destruction (aquí creo haber destrozado los tímpanos del amigo, porque grité hasta que me transformé en un travesti), en Nemo / I walk Alone, Poison y Oasis. Nunca, en ningún DVD ni bootleg ni nada había escuchado a Tarja cantar tan bien, pero me quedé con las ganas de oír Passion & the Opera. Para otra vez será.
Y al final, lo clásico: la banda saludando al público, Tarja encapuchándose con una bandera chilena y agradeciendo en español; el line-up lanzando baquetas y uñetas a diestra y siniestra -y, como es obvio, nosotros alcanzando nada- y gente corriendo a la reja para que la Turunen le firmase un autógrafo.
Grité tanto que la voz desapareció y quedé aún peor que en el verano, cuando también forcé las cuerdas hasta su límite en la Fiesta de los Abrazos, pero valió la pena. En “Oasis” no me resistí a articular las estrofas en suomi, provocando que la gente me mirara con cara de “wtf, está poseída”, pero me vale.
Tengo fotos y un par de videos, pero ese material se va directo al flickr y a Youtube. Sólo debo decir que ahora tengo un ansia enorme por ver a Nightwish y a cuanto escandinavo metalero se aparezca por estos lares. He de arrendar mi cuerpo, traficar estupefacientes o vender mis órganos, pero nunca más me pierdo un recital de esta envergadura.
Setlist:
1. Boy and The Ghost
2. Lost Northern Star
3. Dead Gardens + Symphony of Destruction
4. Sing for Me
5. Nemo
6. I Walk Alone
7. *Drum Solo*
8. Ciaran’s Well
9. Our Great Divide
10. Phantom of the Opera (en español junto a Bernardo O’Higgins [?])
11. Enough
12. Oasis
13. Poison
14. Wishmaster
15. Die Alive
16. Calling Grace
Tarja Turunen – Ciaran’s Well (live @ Teatro Caupolicán)
Si, no pude evitar proferir esa clase de comentarios con mi estridente voz (cosa que queda al descubierto en los primeros segundos del video), pero bueno, qué le vamos a hacer.
That’s all, folks!
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