Malas Noticias


¡Nightwishrshrsh…!
Noviembre 29, 2008, 3:33 AM
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En este momento los televisores de todo el vecindario parecen corear a una sola voz y con ello amplificar considerablemente los chillidos de Don Francisco al punto de causarme una indeseable jaqueca. Que ANATEL obligue a todos los chilenos que no tenemos la fortuna de poseer servicio de TV-Cable a mamarnos las 27 horas de amor me parece, francamente, un abuso, sobretodo si consideramos que la Teletón, pese a ser una obra de caridad y blah-dee-dah, no es de mi completo agrado (algún día ahondaré en esto). Entonces, he decidido matar el tiempo entre leer artículos de poca trascendencia (porque estudiar para la PSU a estas alturas de la vida no traerá fruto alguno) y escribir cosas de aún menor importancia -bueh, al menos para el mundo, porque a mí me interesa bastante dejar constancia de cada suceso extraordinario (tomar dicha palabra desde su significado etimológico, por favor) en mi vida-, como por ejemplo…

Nightwish en Chile – 23 de Noviembre, 2008

En los días anteriores al concierto quedamos con Dagaz de juntarnos apenas los gallos cantasen [?] para quedar bien ubicados. Teniendo en cuenta de que esperé más de cinco años para ver a Tuomas en vivo y en directo, lógico que no me conformaría con quedar a mitad de cancha. No obstante, era domingo y la locomoción de Santiago, que no se caracteriza por ser eficiente ni siquiera en los días hábiles, brillaba por su ausencia cuando yo llegué al paradero a las 7:00 am. Cuento corto: a las 8 debía estar en Moneda, pero llegué con media hora de retraso (con lo que me gusta ser impuntual… ) y además el camino hacia el Teatro Caupolicán estuvo lleno de “accidentes”, por llamar de alguna forma los condoros que nos mandamos con el amigo (entre ellos pasarnos varias cuadras en la primera micro, posteriormente tomar justo el recorrido que no nos servía y quedar todavía más lejos para finalmente caminar kilómetros porque a nuestras Bip! no les quedaban pasajes). Cuando al fin pudimos dar con nuestro destino, ya había alrededor de cincuenta personas apostadas a la entrada del recinto (oh my… ). Lo bueno es que nos encontramos con Colmillín, quien amablemente accedió a colarnos en un lugar bastante comodo (uno podía sentarse <3, aunque igual este dato es súper poco relevante xD). Bueh, no estoy dispuesta a narrar lo que fueron esas diez horas de espera, porque tampoco pasó mucho. Resumiendo, se puede mencionar el hecho de que no bebí una sola gota de alcohol (eso es bueno/malo según el prisma desde el cual se mire), los conflictos con los miembros de Nightwish Chile por su patudez de querer hacerse con los primeros puestos sólo por pertenecer al “fans-club” (Razón suficiente para odiar este tipo de agrupaciones. No me cabe en la cabeza de que ellos se sientan mas “fanático” que uno. ¡Qué rayos!) y anécdotas varias. A las 17:00 abrieron las puertas y entramos…
… para aguantar otras dos horas de espera, hacinados y muertos de calor. Lo bueno es que no había teloneros, por lo tanto la banda efectivamente aparecería en el escenario alrededor de las siete.

Conseguí lugar en segunda fila justo enfrente del teclado, independiente de que el cabello de la tipa de adelante (quien no se quedó quieta en ningún momento) golpeara mi cara cada vez que ella giraba la cabeza y que ya comenzaba a sentir la falta de aire. Cuando sonó la introducción, esta sensación aumentó gradualmente, puesto que estaba rodeada de fangirls gritonas y demasiado saltarinas (ok, ok, yo soy igual) y en “Bye Bye Beautiful” podría decir con toda certeza y sin exagerar que casi muero, puesto que los brazos levantados de quienes estaban detrás mío, con la presión y el movimiento y todo, me ahorcaban brígidamente. Por suerte esa canción es cortita y una vez que terminó pude “acomodarme”.

Honestamente, yo pagué mis $18.000 única y exclusivamente para ver a Holopainen. Estupideces como que “Nightwish no es lo mismo sin Tarja” o “Ellos cada vez tienen menos ‘actitud metalera’” o “Anette chilla como perra” me valen. Ciertamente prefiero mil veces a la Turunen con el grupo, pero ya no están juntos y qué le puedo hacer. De todos modos, Anette estuvo a la altura de las circunstancias, cosa que yo no esperaba si tomamos en cuenta los antecedentes del suceso en Belo Horizonte (donde, según ella, le entró humito a la garganta, irritándola y provocándole una crisis de angustia, tras lo cual salió llorando del escenario dejando a la banda tocando sola). Sin embargo cabe preguntarse… ¿¡por qué volvió a ser blonda!? Con el cabello negro y largo había logrado quitarse varios años de encima, pero aún así apareció con ese look de vieja cuica (como leí por ahí) que desentonaba completamente con el aspecto ‘rrrrrudo’ de sus compañeros -Además, se arriesga a usar tacones a ver si también logra caerse, brrp!-.

Amiga, esto no es una pasarela (Rockaxis.cl)

"Socia, esto no es una pasarela" (Rockaxis.cl)

De los otros integrantes, nada que decir. Emppu corrió y saltó como en los mejores tiempos, Marco se ocupó de prender al público, Jukka siempre listo para hacer cortes ‘freak’ en la batería y Tuomas… ay (L). Dagaz pudo alcanzar una de las botellas que lanzó y espero que la conserve como reliquia hasta el fin de sus días, aunque sea Cachantun de esas que venden en el kiosko de la esquina.

"Overworked and Underfucked" (Rockaxis.cl)

Me pareció curioso, eso sí, que los integrantes del mentadito Nightwish Chile fuesen tan aduladores respecto a Anette. Vi volar un par de rosas en dirección a ella, así como banderas chilenas con su nombre escrito y challa similar. Está bien que la pobre se sienta insegura porque nunca faltan los que gritan “Tarja!” mientras ella canta o sencillamente comienzan a insultarla, pero el tratar de ’subirle el ego’ a tal extremo me parece un exceso. La tipa hace su pega nada más y sabe a lo que se enfrenta, por lo tanto la chupá de medias está de más.

Er Setlist:

1. Bye Bye Beautiful
2. Whoever Brings The Night
3. The Siren
4. Dead To The World
5. Amaranth
6. The Islander
7. The Poet And The Pendulum
8. Come Cover Me
9. Dark Chest Of Wonders
10. While Your Lips Are Still Red
11. Sahara
12. Wishmaster
13. Wish I Had An Angel

No tocaron Nemo ni Symphony of Destruction, las cuales ansiaba escuchar u_u, así como Last of The Wilds (aunque esta deseaba oírla más que nada para quebrarme cantándola en pseudo-suomi xD). Me enyegüecí con Dead to the World y Amaranth, pero no pude evitar las comparaciones con el concierto de Tarja en Wishmaster, donde ésta claramente se lució. En cambio Anette la cantó así como por no dejar fuera un clásico de la banda y no la sentí ‘integrada’. Será porque no fue compuesta originalmente para ella, pero no es excusa suficiente, puesto que en Wish I Had An Angel y otras tantas sí ha demostrado que se la puede con las canciones de la vieja época (además que Tuomas se preocupó de bajarle varios tonos a dichos temas y hacerle arreglines por aquí y por allá para que la otra pueda chillar con calma).

Fueron trece canciones, pero el recital de todas maneras se me hizo cortísmo. No puedo decir que fue porque lo disfruté demasiado and stuff, ya que he de reconocer que salí un poquito ‘decepcionada’. No sé, sentí a la banda algo lejana y arg, no sabría explicar en verdad la razón de mi insatisfacción. Lo siento, pero Tarja ganó (llenó el teatro y se mandó un concierto de puta madre. 2-0 a su favor).

Fotos y cosas así están en mi Flickr. No pude grabar videos puesto que apenas podía sostenerme en pie, y si osaba a bajar uno de mis brazos para sacar la cámara del banano, seguro que uno de los tantos cavernícolas que suelen ubicarse en las primeras filas me lanzaba hasta el infinito y más allá (de hecho esto me sucedió un par de veces y fue lo peorrrrrrrr).

Y bueh, independiente de mi sensación de ‘vacío’ aftershow, y que no pude entrar al “súper-carrete” con la banda y que casi me muero y casi se me mueren, creo que valió la pena. No habría podido morir (arf, redundancia) tranquila sin haber tenido a Tuomas frente a mí durante la hora y pico que duró el concierto.

Me largo a estrenar la cajetilla recién regalada por mi papá <3. Ta-tá!