Hoy le comentaba a un amigo que hace rato no pescaba un libro entre mis manos para leerlo completo de una sola vez -como antaño-. Entonces éste, con toda su buena voluntad, se dirige a su escritorio, abre el cajón y acto seguido pone sobre mis piernas un ejemplar de… Crepúsculo. Como soy prejuiciosa, lo primero que pensé fue tirárselo por la cabeza no sin antes echarle un par de pericos a la autora y sus horrendas interpretaciones sobre el vampirismo-shúer-darkie, pero en pos de llevar la fiesta en paz, me contuve (lo cual no evitó que me acordara de la Susana y su holocausto gótico). Horas después, mientras estaba echada en la cama quejándome por los dolores de próstata [?], noté que en la repisa yacen polvorientos y con telarañas UNA CACHÁ DE LIBROS VÍRGENES; y como ahora el tiempo no es excusa, me propongo revisarlos todos durante el verano, sin excepción (hasta las novelitas de Rivera Letelier que nunca leí para el colegio y que están ahí de bonus). Ya está: Menos internet y más acción.
1 comentario por mucho
Deja un comentario
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <pre> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>
yo tengo libros que ni siquiera han nacido en mi “biblioteca”. y leéte crepúsculo para poder opinar con más prejuicio (mira quien habla… si, igual voy a ir a ver la película pero dicen que es buena, ya veremos).
comentario por alicealine Enero 13, 2009 @ 5:57 PM