Cuando miro las cenizas derretirse suelo comparar la volatilidad de mis preceptos con el efecto de la gravedad sobre las mismas y me enojo. Soy incapaz de proyectar lo rígido y lo perecible unidos en sagrado vínculo, tal cual como detesto encontrar contradicciones en mi discurso y que éstas queden patentes. Bueh, pero por otro lado (desde los labios del vaso lleno) me conformo con que a fin de cuentas estos elementos son los pilares de la sinceridad que a punta de heridas, piedras pateadas y un sin número de errores he podido aprehender.
Si no he emitido juicio alguno hasta ahora respecto a ti, es porque ya no siento escalofríos al pensar en el hueco que dejé en tu colchón. Ya no me interesa ser el punto negro en mar de rosas, pues hace rato que el azúcar ya no forma parte de mi dieta. No estoy para melosidades. Por sanidad mental decidí abstenerme de cualquier intento por humanizarme. Soy un monstruo y es de conocimiento público que mi lugar está entre pantanos, moscas y desechos radioactivos. Adios a las reclusiones en sábanas y camisas de fuerza para auto-obligarme a sentir. Duele y no imaginas cuánto, pero ars, ahí tienes tus peras transgénicas. No puedo entregar más.
Mientras, me sentaré en el piso a esperar que la ley del retorno haga estragos en tu vida. Sé que finalmente tus pasos describirán tantos círculos que de una u otra manera acabarás regresando a la partida, la meta. La perdurabilidad de la intuición hallará descanso entre mis líneas de expresión (que desde ahora están cocinándose, cabe mencionar). Los celtas eran súper capos y les creo, aunque todo esté camuflado entre odas a la madre tierra, nubes que hablan de ontología y cosas por el estilo.
¿Ahora? Pues no lo sé y es fantástico que así sea. Tener plena conciencia de aquello que nace y muere en mi cabeza no me llama la atención. Terminaría hecha una loca sin brillo ni color y claramente esa no es la idea. Quiero mi cabello negro de vuelta, amo el rock ‘n roll, pero odio el mal hábito alimenticio que éste conlleva. Declaro fidelidad eterna a la yesca y los Kent Citrus. Los días que pasan se llevan consigo mis ansias de tenerte. Respirar es una tarea que no merece tanto esfuerzo y por ello dejo que el vicio merme tranquilamente mi capacidad pulmonar. Quedo satisfecha tan sólo con cigarrillos, la palabra y el saludo a las notas flotantes. No pido nada más. El tiempo es libre.
Necesitamos correr, correr muy rápido para huir de aquellas blancas que caen lentamente desde grandes trozos de algodón. La tormenta trajo consigo la orquesta, pero éstas no pueden encajar en compases enrevesados, sin patas ni cabeza. No obstante, en estas instancias, ¿quién precisa de alguna?. Cuando el insomnio me ataca me despersonalizo, me desdoblo y me veo hecha una mancha de agua en cerámica limpia, como clara de huevo. Ego Solus Ipse.
Esto lo he vivido un millón de veces antes, tal vez desde una carreta o una locomotora. Son las mismas estaciones, paraderos, peajes, haciendas, señoríos, feudos, marcas, condados. Tendré que nacer de nuevo un millón de veces más para aprender la mecánica de tus pasos, o de los que ya fueron -los míos ya los conozco y sé que son dirigidos por la secuencia de Fibonacci y la teoría de la probabilidad-. Es la misma savia derretida, los restos de tulipanes ardiendo en lenguas mezcladas. Recorro los caminos guardados por aromas familiares y hago germinar la semilla de la permanencia para que jamás se vayan. La manía de fijar con scotch los pasajes indigestos acabarán por redimirme después de tanta locura sufrida y gozada. Soy Dios con mayúscula, así como lo fui ayer, hace una semana y al menos un segundo cada día. Y Dios no siente, Dios no ama por más que los evangélicos con megáfono así lo griten desde la avenida. La falta de sueño me permite redecorar el pasado y robarle el tiempo. Tiempo que gasté en pedir ayuda y luego ahogarme en tus ojos, sin embargo cuando me hago la desentendida es porque justamente entendí todo y es divertido reírse después al verme dando tumbos y vueltas elípticas -aparentemente- sin sentido.
Ha pasado mucho rato desde que tengo conciencia de la caducidad de las cosas y esto me hace ínfima, pero a la vez infinitamente feliz. Aprendí sobre los viajes a pie en grandes alamedas, en micro, hacia el refugio de la viuda, a la nada y ahora puedo dar cada paso con la seguridad de estar en conocimiento del suelo que piso. No importa cuanto llore después, pues siempre las cosas volverán a su lugar antes de la guerra -no digo “paz” porque dicho término acarrea el aburrimiento del que tanto abjuré- y gracias a la memoria puedo aspirar y drogarme una y otra vez con el aire de mis pueblos fantasmas.
Necesitamos quedarnos quietos y hacer oídos sordos a las bocinas para poder hallar el instante preciso en el que nuestros idiomas sintonicen. Y no me importa que la señal sea tan inestable, pues ahí está la gracia. Después puedo guardarte en la caja cuantas veces lo desee, cuantas veces me aburra de jugar a pretender.
Y aquí estoy yo con mis piernas flacas, mis brazos flacos, mis dedos famélicos y el notepad, discutiendo sobre lo provechoso que sería dejar el celular ahí tirado en el suelo como muerto, como yo. Lo único que le falta es tener su silueta demarcada con tiza – de tiza era tu corazón, cuando te cantaba “… ojos de papel” y no te dabas ni cuenta porque nunca aprendiste a leerme la mente como lo hacías con el resto -a Dios, gracias-. Pienso que si el temor infundido por mi figura no hubiese sido directamente proporcional a la prepotencia de mi lenguaje el cuento estaría siendo contado de otra manera (seguramente desde los labios de una narradora bonita con voz de sirena), pero qué pude hacer, si la geografía de bosques negros y espesos, repleto de piedras y a los pies de una cordillera que jamás debió estar ahí junto con el altiplano circundante no tiene mucho que ofrecerte. Me conformaba con verte, con pensar en una incondicionalidad que sólo existía en mi mente, pero que me tranquilizaba de vez en cuando. Aún en las agendas de larga data ya existen alusiones a tu persona. Esto nunca fue espontáneo y no sabes cuánto me complica, puesto que todos mis actos se han caracterizado por una escandalosa falta de meditación. Dormía como cocodrilo sin agua, mientras sus crías se dedicaban a morder cuanta criatura se acercase al charco. Ahora estas lejos, tan lejos que ni mis suspiros te alcanzarían; y no entiendo la manía tuya de embarcarte en ese bote viejo justo cuando sabes que la tormenta te empuja en la fila. Yo que siempre admiré tu aversión al riesgo, yo que hice de la audiofilia un derecho y un deber. Yo podía -por ti- transfigurarme en un pozo profundo, muy profundo. Tanto así que tus secretos aún no dejan de caer. Yo, yo, yo… (Holi, luctuosas son las noches que han de venir, mas no para quien ya dibujó su camino al oriente y se dirige al sol. Brillarás con tanta fuerza, que esperaré ansiosa el día que te hastíes y ardas para siempre. Mientras, pintaré de azul las costras y así las cicatrices queloides me recordarán siempre tu desgracia. Diciembre es el mes. Feliz navidad, próspero año nuevo. Hermosos amaneceres te esperan, pero es prudente que huyas de las tardes porque pendencieras son. No te gustan las batallas. Sé que sabes que yo lo sé y sé que no te importa, porque has hecho de tu ego una vaca sagrada. Tampoco te gustan las vacas. Yo solía mugir para hacerte enojar. Soy súper auto-referente y es natural que te hayas aburrido tan pronto. ¿Por qué tan pronto? Mandonear es mi razón de ser y podría retenerte hasta el fin de los tiempos y Jesús me llame a su gloria, pero no tengo tu cadena, se me perdió, es decir, tu nunca estuviste atada a ella hasta ahora. Tómate una chela en mi nombre. Dos, tres, veinte… yo aún espero a contar ovejas en burbujeante pipí -¿recuerdas que le dimos esa característica cuando comenzamos a dejar de ser inteligentes? Cuando yo me creía Layne Staley y tú eras la guitarra y chillabas y yo ponía cara de depresión [todo un desafío, ya que era fácil su elucubración, pero de ejecución difícil como los demonios] y rawr! Yo quiero morir como él cantando “I Stay Away”, pues es súper mata-pasiones tenerla con repeat en el reproductor de medios y no sentirla como la siente el hard-disk y la placa madre. No sé, podría ser ahora, pero soy tan cobarde y es tan cobarde tenerte de causa cuando siempre fuiste efecto. Dah. Fin de la transmisión-, pero ahora Stalin toma Coca-Cola Zero -¿te conté que quiere dejar de engordar?- y ve Caso Cerrado a la vez que le pide a San Antonio que le mande un novio y a la Santa Sara que estés detrás del monitor para cuando la paloma binaria te mande la cartita. Debe ser bacán despertar en la mediomañanatardealmuerzo y sentirse mutuamente el sabor de los dientes sucios, el de esos fluidos tan poco nobles y el olor a sueño y cacha intensificado por las ventanas cerradas. Ah, y la sal. Ya, chao. Atentamente. Anónimo)
Ella es explosiva como una composición de John Powell o un cuadro de Pollock. Ella puede reír o llorar escuchando The Cranberries según la cantidad de luz que entre a su dormitorio. Ella fue mi compañera durante cinco años y amiga durante tiempo indeterminado hasta el día de hoy. Ella fuma cuando tiene pena y se le escapa. Ella no quería irse de nuestra sala aunque la echara con mi mejor selección de insultos. Ella comparte conmigo la desgracia de tener un nombre inusual. Ella aparenta mucha más edad de la que realmente tiene. Ella posee un sarcasmo capaz de erizar la piel de cualquiera que la escuche. Ella vive a tres cuadras de mi casa. Ella se auto-adjetiva como feliz. Ella sabe que no es así. Ella tiene unos ojos enormes, pero nunca ha utilizado todo su potencial. Ella fue expulsada dos veces. Ella podría caber fácilmente en el rótulo de “poeta maldita” si así fuese su voluntad. Ella también admira a Barack Obama. Ella me preocupa. Ella odia tanto los gritos como la apatía repentina manifestados por quien escribe. Ella se involucra demasiado con sus sentimientos y tiende a confundirlos. Ella no es de aquí. Ella suele atragantarse con píldoras cuando quiere cortar la comunicación con su realidad. Ella es muy inteligente, pero nadie se lo ha dicho todavía o tal vez no desea enterarse. Ella lucía extraña la última vez que la vi. Ella, ella, ella…
La quiero tanto, que sería un despropósito darle forma al texto mediante la publicación de su identidad, ergo prefiero esperar a que lo lea (si es que así llega a suceder algún día).
Tengo caspa, mucha caspa. No sé si esta situación se deba a la proximidad de las celebraciones de fin de año o a ciertos pensamientos molestos que no paran de gritar ahí dentro. He intentado silenciarles con un sin fín de métodos, sin embargo nada ha dado resultado. Por lo tanto, estoy resuelta a aplicar el tan nombrado “secreto”, a ver si en una de esas me agarra cariño y las cosas resultan como planeo que así sea (en ese todo se incluye el lucir una cabellera hermosa alguna vez en mi perra vida). Bueh, independiente de esto, todo aquello anteriormente velado por el polvo y mi aversión al cambio/futuro/tiempo/olvido ha salido a la luz y no saben lo feliz que me pone esta situación. Todavía no puedo cantar victoria, pues quedan cosas por decidir, fechas que esperar en el paradero y voluntades a medio edificar; pero la siguiente avenida luce mucho más brillante que el peladero a mis espaldas. E.G. Me encanta disponer de mis horas libres -que no son pocas- y hacer mini-maldades, como por ejemplo negarme a un interesante proyecto de cita sólo porque hace diez minutos atrás me dio un antojo literario que pretendo satisfacer en lo que me resta de semana. Debo confesar que es muy gratificante contemplar caras de perro baboso pegadas al otro lado del vidrio. Suena cruel y estoy al tanto, ¡pero qué! No soy ni la primera ni la última en manifestar este tipo de conductas y ya contribuí en demasía con los caudales que gustan de arrastrar niñitas soñadoras al vacío mientras se sirven de sus lágrimas. Prefiero dejarme llevar por emociones temporales al filo de la adrenalina que produce la conquista y luego sufrir-provocar amnesia antes que entregarme a la estabilidad (hasta la palabra me genera unas ganas incontenibles de bostezar), y este mensaje posee la única finalidad de dejar clara mi postura a esos entes que se desplazan entre las sombras visitando este sucucho para después pedirme cuentas. Si bien tal acto se contradice completamente con la frontalidad de la cual he hecho mi rasgo distintivo, sólo sigo el juego para convenceme aún más de lo cobarde que puede ser delegar funciones a una línea tipeada y camuflada entre miles de distractores en vez del concepto en su estado más primitivo. Arf.
Información al azar:
- El inglés es tan bonito cuando se tiene el dominio de su estructura gramatical, ortografía y pronunciación. Qué pena que dicho idioma sufra a cada segundo horribles vejaciones por parte de bárbaros que ponen en su indiscriminada utilización las esperanzas de mostrarse un poco más inteligentes (inserte aquí pokemones, ancianos con abulia crónica, pseudo-literatos que se creen el hoyo del queque porque mantienen online un blog -cuya existencia, por alguna razón, la ocultan a todo el mundo-). ¡Buuuuuu!
- Estoy harta de masticar tabletas de sucralosa a falta de cigarrillos. Lo peor es que mi papá estará ausente de casa quizás hasta cuándo, lo que significa que estoy ad portas de una severa crisis económica. Obama, afírmate.
- Debo dejar de odiar y empezar a perdonar, o al menos eso decía el libro, pero es tan entretenido salpicar astillas a diestra y siniestra, que presiento que costará más de la cuenta. And the sky was all violet~. Tengo hambre. Mi muerte será tan violenta que obligaré -testamento mediante- a que en mis exequias se escuche Tori Amos hasta que acaben nadando en mocos (producto del llanto, claro está). Un (N) para el sexismo, los montajes que ocultan detrás suyo más montajes, los que a su vez se sirven del noble disfraz cuya denominación más comúnmente utilizada es ‘causa social’ -otro montaje, arf-, y la gente cobarde. Un (Y) por la generosidad (e inocencia) de quienes se pasean frente al Drugstore de Providencia, los Lucky Strike Barrel y el Agua semi-descremada. Quiero ser y así será porque se lo pedí al universo y al holos y al todo y a la nada. Ncesito unos pantalones nuevos, porque hoy han muerto mis regalones. Métete por la raja tu indiferencia. El control tendencioso de la información que hacen los medios de prensa aquí en Chile me provoca náuseas. Me duele la próstata y la cabeza. Tú también.
- Necesito cigarrillos. El síndrome de abstinencia se alió con la ansiedad y entre jaquecas y extrañas manchas en la piel ha hecho de mi existencia un asco durante estos últimos días.
- El café no logra espantar el sueño ni apaciguar el hambre, sin embargo igual sigo bebiendo compulsivamente, como si la salvación de las ballenas dependiese de ello.
- Tic Tac Toe
- Producto de mis desvelos, hoy no pude ir a ver el colapso emocional de mi ex-profesor de Música. Esperé durante dos años dicho momento y una noche sin pegar pestaña bastó para drenar todas mis ganas y dejarme tumbada sobre la cama viendo S.Q.P.
- El capítulo Nº7 de determinado libro da vueltas por mi cabeza, desconcentrándome en los momentos menos indicados (por favor, ahora no que debo estudiaaaaar!!).
- Las larvas de las polillas se están comiendo el tiempo. ¿No les es suficiente con hacerse de las pocas luces que me quedan, acaso?
- Quiero ser como la Siouxsie.
- A veces extraño extrañar. Luego me doy cuenta de la extraña naturaleza de tal anhelo y finalmente me auto-condeno a hurgar durante horas en esas cajas que yacen bajo la cama a merced del polvo y las arañas de rincón. Esto de ser un bombero que causa incendios nunca me ha traído beneficios.
- Se me acabó el café. Quiero otro.
- Últimamente tengo unos delirios de persecución que ya se los quisieran aquéllos que gustan de inventarse enfermedades mentales porque son ‘cool’ (Nietzche dijo hace sus buenos años ya: “Hay espíritus que enturbian sus aguas para hacerlas parecer profundas.”, lo cual me hace pensar en el nulo avance intelectual de la especie. Como para llorar, ¿no?). El punto es que hoy mi sombra dio aproximadamente 300 pasos cuando fui a comprar Belmont’s sueltos y después se perdió. No quiero que aparezca, tampoco.
- Joy Division y los momentos cursis son una pésima mezcla en estos días.
- Solicito con prontitud más plazas, más amigos y más tardes laxas. Por favor.
- Descubrí con horror que ya no me quedan minutos ni segundos ni nada para volver a ser inteligente. Todo por culpa del CONACE que no me avisó con antelación sobre esto.
- Mi madre ha vuelto a usar ese perfume que en otra época le echaba a mi tuto para que yo pudiese dormir. Ojalá las cosas fuesen tan fáciles como entonces… -el negocio de los inductores de sueño se iría a pique- … ojalá se dé cuenta que debe callarse. Me sobra con oír MIS estupideces como para aguantar las suyas.
- El domingo estuve a menos de cinco metros de Dios y ni siquiera me aparecí por la iglesia.
- Un pasaje a Finlandia, un pasaje a Finlandia, un pasaje…
- Tengo un notebook y una flojera enorrrrrrrrme, lo que justifica el hecho de que aún se mantenga sin uso considerable.
- Mi padre podría apurarse. Necesito cigarrillos.
Hace mucho, pero mucho tiempo atrás -en el blog que sostenía en aquel entonces- solía publicar entradas con el título “El Soundtrack de mi Vida” (algo más mamón, por favor) con un listado de canciones que identificaban determinado estado de ánimo (en aquel entonces mi gusto musical se limitaba a las “variantes” del metal porque era más pendeja y quería parecer ruda. A medida que el tiempo pasó olvidé esa challa de enmarcarse en cierto estilo y al mundo no más). Husmeando de blog en blog encontré algo similar, pero con cien canciones elegidas por la importancia que tuvieron en algunos hechos o simplemente por las sensaciones que provocan. Como soy súper poco original, me apresto a escribir MIS 100 para el dos·mil·ocho.
001. Violet Hole
002. Wait For Sleep Dream Theater
003. Oasis Tarja Turunen
004. Nemo Nightwish
005. Comatose Ayreon
006. Stand Inside Your Love The Smashing Pumpkins
007. Fire Woman The Cult
008. Love Burns Black Rebel Motorcycle Club
009. Rise Yoko Kanno
010. Bleed Well HIM
011. Thnks Fr Th Mmrs Fall Out Boy
012. Love Song The Cure
013. Playgirl Ladytron
014. Strawberry Fields Forever The Beatles
015. Winter Tori Amos
016. Just Radiohead
017. Edge Of Seventeen Stevie Nicks
018. Losing My Religion R.E.M.
019. Afortunada Francisca Valenzuela
020. Playground Love Air
021. Teardrop Massive Attack
022. Hysteria MUSE
023. Blackest Eyes Porcupine Tree
024. Saturnine The Gathering
025. Summer Wine The Corrs
026. Paint It Black The Rolling Stones
027. Love Me Two Times The Doors
028. Heart Shaped Box Nirvana
029. Garden Pearl Jam
030. Summer ‘78 Yann Tiersen
031. You Know I’m No Good Amy Winehouse
032. Orestes A Perfect Circle
033. Song 2 Blur
034. White Rabbit Jefferson Airplane
035. Cry Me A River Julie London
036. Volver A Los 17 Violeta Parra
037. Lamento Boliviano Enanitos Verdes
038. Puente Gustavo Cerati
039. Rapunzel Emilie Autumn
040. All My Love Led Zeppelin
041. I Will Follow You Into The Dark Death Cab For Cutie
042. Nocturne Yasunori Mitsuda
043. Roads Portishead
044. Call Me Blondie
045. Loves Me Not t.A.T.u.
046. How Soon Is Now? Paradise Lost (si, si sé que es de The Smiths)
047. Grace Kelly Mika
048. Long Cool Woman In A Black Dress The Hollies
049. Tortúrame Espartaco
050. Embryonic Riverside
051. Shy Sonata Arctica
052. Bachelorette Björk
053. You Are The Moon The Hush Sound
054. El Rebelde La Renga
055. Satán Es La Kumbia Anarkía Tropical
056. Your Sword v/s My Dagger Silverstein
057. Precious Depeche Mode
058. Honey Bear Yeah Yeah Yeahs
059. Poison Heart The Ramones
060. Darts Of Pleasure Franz Ferdinand
061. Kool Thing Sonic Youth
062. I Bleed Pixies
063. Plush Stone Temple Pilots
064. Viva La Vida Coldplay
065. Tick Tick Boom The Hives
066. Barracuda Heart
067. Sæglópur Sigur Rós
068. Mellow Yellow Donovan
069. Anorexic Beauty Pulp
070. Creed Scream Silence
071. Serpent’s Kiss The Mission
072. Seelenschmerz Blutengel
073. Weight of the World Evanescence
074. A Tout Le Monde Megadeth
075. Té De Saloon
076. Zombie The Cranberries
077. Acuarela Les Ondes Martenot
078. La Corbata De Mi Tío Los Ex!
079. Don’t Cry Guns N’ Roses
080. Misery Business Paramore
081. Daggers Speak Louder Than Words Alesana
082. Running Up That Hill Kate Bush
083. Joutsenlaulu For My Pain…
084. Sol De Invierno Javiera Mena
085. Duvet Bôa
086. Used To Love Him Fiona Apple
087. Helter Skelter Dana Fuchs (The Beatles)
088. Mr. Brightside The Killers
089. Valsapena Cirque Du Soleil
090. Paranoid Black Sabbath
091. Yo No Soy Tu Prisionero Los Auténticos Decadentes
092. Cum On Feel The Noize Quiet Riot
093. El Cautivo de Til-Til Patricio Manns
094. Callejero Juana Fe
095. The Kids Aren’t Alright The Offspring
096. Somewhere Within Temptation
097. 4st 7lb Manic Street Preachers
098. Seventeen Ain’t So Sweet The Red Jumpsuit Apparatus
099. Christina Bleeds Charon
100. Pobrecito Mortal Florcita Motuda
La mano era poner una de cada grupo, porque de otro modo esta lista hace rato que superaría con creces las cien canciones, pero para las importantísimas siempre está el…
*BONUSTRACK
· Ce Que Je Suis Holden
· Dile a Papá Cristina y los Subterráneos
· Somebody To Love Jefferson Airplane
· Bye Bye Beautiful Nightwish
· Forgotten Hopes Anathema
· Norwegian Wood The Beatles
· Even Flow Pearl Jam
· Honest Mistake The Bravery
· Poison Tarja Turunen (Alice Cooper)
· Sleeping Dogs Lie Xandria
· Holy Diver DIO
· I Wanna Be Sedated The Ramones
· Like O, Like H Tegan and Sara
· Honey The Hush Sound
· Time To Pretend MGMT
· Drain The Blood The Distillers
· Canción Para Mañana Los Bunkers
· Buried Alive By Love HIM
… y ahí no más, porque tengo sueño. Si se me olvidó alguna, what a shame.
Chabelars.
Síndrome de Asperger: Es una afección caracterizada por un deterioro en la interacción social y patrones de comportamiento limitados y repetitivos. Puede haber retardo en los hitos del desarrollo motriz y, a menudo, se observa torpeza. Este síndrome es muy similar a o puede ser lo mismo que el autismo de alto funcionamiento (HFA).
Más en MedlinePlus, Asperger.cl (tendrán alguna asociación del tipo ‘Autistas Anónimos’?)
Hay un montón de cosas que me son imposibles de realizar por el sólo hecho de tener una particular trastorno del cual ya no queda más que el recuerdo (aunque claro, de vez en cuando me visita para remarcar que no puedo pensar/llevar una vida normal). Cosas tan banales que quizás cause hasta gracia el hecho de que no pueda ejecutarlas. Aquí les va el chiste del día patrocinado por mi persona.
- Abrocharme los cordones: Agacharme e intentar atar las agujetas es un suplicio que desde hace un tiempo atrás no soy capaz de tolerar. Me carga cuando voy por la calle con los cordones ondeando al viento y no falta el viejo(a) que te lo hace notar, a pesar de que ya es sabido desde tiempos inmemoriales que el destinatario se da cuenta cuando éstos no están amarrados como debe ser. “Abróchese el zapato, mijita”; “tiene los cordones sueltos”. Si sé, conchetumare, si sé. He pensado seriamente en pegarme un cartel en la espalda que haga visible mi condición de deficiente para nunca más escuchar frases de ese corte. No más, por favor.
- Desorientación síquica crónica: En palabras más simples, soy una desubicada de mierda. No tengo la forma de calibrar los comentarios que he de proferir, por lo tanto suelo herir sensibilidades más de lo que quisiera. Por esta razón, el planeta completo me ve como una antipática/arrogante cuando en realidad lo único que tengo es una mente incomprendida y un corazoncito tan blando como Frugelé’s. Mis disculpas a quienes alguna vez hayan sido destinatarios de mis dardos verbales -aunque debo reconocer que igual me gusta ser pesaíta, un poco…-
- Ser sociable: De ser como cualquier otro ser humano, seguramente nadie me aguantaría y los seis grados de separación, las pelotas. Sería aún más popular que BitComet y el iPhone juntos, pero no. ¿Ven que la misantropía no era culpa de la influencia de tribu urbana alguna ni nada? ;_;
- Cualquier cosa que implique coordinación motora: Gruesa o fina. Trabajos manuales, manipulación prolija de objetos, comer con palillos, bailar, ejecutar saltos, entre otras cosas. Por esta razón, y pese a contar con excelentes notas desde 1ero hasta 8vo básico, jamás tuve el primer lugar de mi curso =(, pues Ed. Física y Artes Plásticas me bajaban el promedio sin piedad. Lo extraño es que durante un tiempo mis dibujos fueron decentes y en el piano este problema parece no manifestarse…
- Hablar cosas coherentes: Se me sale la ñoñeza por los poros, ya sea cuando hablo de mi colección de guías de teléfono/velas/etiquetas de ropa o la manía que tengo con los artículos de oficina. Todo lo anterior es potenciado logarítmicamente cuando hay alcohol haciendo de las suyas en mi hígado. Por esta razón y si lo que menos desea es aburrirse en un carrete, stay away from me.
- Hablar bien: Si. No sé si se note tanto, pero tengo graves problemas y severos conflictos internos cada vez que debo pronunciar la letra ‘R’ o las combinaciones del tipo “tl” o “cr”. De pequeña sufría cuando quería crema y se me trancaba el choclo brígidamente.
- Ser responsable: Ya, en volá y no es culpa del trastorno de sicopatía autista, pero igual es mi justificación para todo. Le debo dinero hasta a Cortázar y estoy vetada de toda biblioteca existente en Santiago debido a mi tardanza en devolver los libros que he pedido (es que se ven tan lindos junto a los míos…). Procure no prestarme jamás dinero si quiere que éste sea retribuído instead of recibir una frase del tipo: “que dios te lo pague”.
De aquí a una semana necesito diez lucas, tolerancia, un pito (dije en la entrada anterior que justifico su uso en casos de presión extrema), conversar con alguien en específico, leer los cuentos ésos, perderme, matarme una y otra vez en sueños para después resucitar en la mañana sin cruz ni cicatriz alguna, comprar un nuevo cacharro para tomar mate (L) y el doping. Y eso. Como que se me fueron las ideas en las cucharadas de azúcar que le eché al brebaje indígena este. Extraño, porque yo no como azúcar granulada (dónde está mi sucralosa!?). Duh, da lo mismo. God bless the Mate.
Los cambios de ambiente suelen hacer trabajar a mis engranajes cerebrales para así lograr su adaptación al nuevo medio que me rodea, pero de paso también arrojan unas cuantas cosas mil veces pensadas pero jamás materializadas o pre-visualizadas. ¿Cómo qué? Como que la vida de la gente con ventajas físicas es tan, pero tan fácil. Pueden permitirse ser unos completos idiotas-llorones-desechosdelsistema y nadie podrá recriminarles nada, pues el castigo divino de la belleza con la cual deben lidiar todos los días los justifica para transformarse en verdaderos mendigos de la cordura. La egolatría sólo puede fundamentarse en un concepto global de ‘perfección’, sino simplemente raya en la ridiculez. Si fuera por mí, les prestaría a mi hermana menor un ratito para que se den cuenta de cómo son y no deben ser (hoy tengo el poder de dictar mis dogmas sobre el ideal de maldita humanidad; nadie me discute).
En ocasiones siento como si un gusano de grandes dimensiones fuese a salir de mi frente para mostrarme cómo ha crecido la población de parásitos mamones que se alimentan de la memoria. Arg, es que me carga acordarme de cosas a las cuales hace rato les di un portazo en plena cara. Cuando se está sola frente a una playa cuyos colores ya fueron procesados en algún universo perdido, con un ayuno sostenido y cigarros por doquier, éstos tienden a flotar en sangre (la mía). Es que arf, justo sonaba esa cancioncilla que le provoca escalofríos a la Belén cada vez que la escucha -y por esta razón la tiene en todas sus versiones, de todos los grupos conocidos, desde la celta hasta la chill-out- y es en ésas circunstancias cuando pensar en aquellos que se quedaron detrás del puente, los que lo cruzaron y Johnny Depp se hace inevitable. En fin, supongo que mi condición síquica no me deja otra alternativa que seguir fluctuando entre el cero absoluto y el gusto a sacarina del sentimiento (supuestamente) más dulce.
Hoy no quise tomar, no quise volarme. No quise nada. De un tiempo a esta parte todas esas cosas que anteriormente me parecían indispensables para poder seguir imaginando colores en donde no los hay pierden su sentido en pos de objetivos menos volubles. Considero que no es necesario un caño para poder reír a destajo (aunque sí es muy útil en situaciones de presión, pero dah) ni alcohol para drenar la depresión que se filtra por los poros cutáneos, invadiéndolo todo. Todo está en la mente, cabros. Escribir en la arena con los dedos es mucho más efectivo que cualquiera de los métodos descritos ahí arriba. Maybe mi autoridad y/o moral en estos asuntos no cuenta mucho -basta revisar mi historial, nada más-, pero para aquella gente que pretende hacer reset y/o representar una tragedia Sound ahogando sus penas en cerveza sería bastante provechoso echarle una revisaíta al Hard Disk. Quién sabe si concluyen lo mismo que estoy planteando ahora mismo y formamos una cofradía de gente feliz y todos felices. [?]
El Chico está siendo asediado por un fulminante dolor de mandíbula debido a haber mascado chicle durante todo el día. Tiene frío e insomnio, también. Además, descubrió que aún quedaba un poquito de fuerza de voluntad escondida entre su cabello. Lleva ayunando mucho rato y aún puede más. Escucha The Cranberries e imagina attackazos artísticos que nunca podrá plasmar a causa de diversas limitaciones concretas que no viene al caso mencionar. Carry on, Carry on / the sun will always shine.
Me acuerdo que a ti te encantaba Smallville. En las tardes de domingo -y de puro masoquista- prendo la tele, la cambio a RedTV y me pongo a hilar historias jamás contadas mientras babeo por Lex Luthor casi por costumbre. Kara Zor-El sigue esperando aquí, por si acaso, igual de ñoña, pero con un poco más de pudor -así como para que no se note tanto-. Y yo, la muy pava y mamona, seguía bajando los episodios sólo para sufrir y brindar con el monitor en nombre de tu recuerdo y desprecio. A esas alturas de hace tres o cuatro años atrás tú ya estabas lejos, muy lejos como para contemplar mi patetismo. DC Comics+Grunge+Su chelita loca por ahí siguieron siendo fieles compañeros, al menos hasta el final de esos nefastos doce meses.
Mi cuñado solía decir que Smallville era un insulto a la saga de Superman. “¿¡Y qué me importa a mí!?”, exclamé. En la pendiente de mi adolescencia, dicha serie era casi como la biblia. También me dijo que esa canción del OST que me llamó tanto la atención no debía gustarme, porque el grupo intérprete de la misma eran unos “pasa’os a caca y cursilería fácil”. Lógico que le hice caso y traté de aguantarme las ganas de averiguar la procedencia del tema del capítulo Nº8 de la temporada 5 (y si lo Googlean, notarán que yo no miento). Qué pena que hasta el día de hoy y por culpa de mi desobediencia, tenga que sufrir una y otra vez los embates de la nostalgia al escuchar esta huevá.
H.I.M., “Wicked Game”
La Pula hoy me preguntó por mis ‘crushes’ a lo largo de mi corta vida. Al echar mano a la dirección de bibliotecas, archivos y museos que hay en mi cabeza, una legión de polillas se sacudió de la densa capa del polvo que las cubría (y que, de paso, las protegía de insecticidas, naftalina y hierbas similares) y dejó al descubierto esa herida maraca que no cicatriza ni con cremita de caracol. Ahora -y como “Wicked Game” la tengo en todas sus versiones posibles dentro de mi mp3- iré a llorar. Arg, kriptonita para ti, para mí y pa’l mundo entero. Hoy todos tienen permiso para morir.